Poema del día

Corazon

Alfonso Francia

 

Soy corazón que palpita

sensible a la vida toda.

Lo más débil y más fuerte.

 

Toda la vida controlo.

Todo a mi impulso se mueve.

Pero no vivo yo solo

porque el corazón requiere

dar y recibir de todos.

Ríos de sangre administro

con atención generosa

y en mi largo recorrido

a nadie dejo en la sombra.

No doy tregua a mi misión.

Siempre, a ritmo de cariño,

llevo  regeneración.

Sólo a veces acelero

cuando aumenta la  emoción

o cuando acecha el peligro.

¡Qué buena organización

en nuestro viejo castillo!

Cada cual en su misión.

Y cada cual en su sitio

poniendo  siempre ilusión,

que hace cuerpo, que hace equipo.

Y todo el cuerpo se enciende

cuando el amor hace presa.

El amor  de todo entiende.

Todo  al amor interesa.

Todo el  corazón comprende.

Nunca vence la pereza.

El corazón da la sangre…

¡ Que ningún miembro perezca!

Allí donde está la herida,

allí  afluye con largueza.

El corazón da calor.

Da ritmo, emoción, belleza.

El corazón es la vida

y la vida siempre es bella.

Tanto más si la sublima,

siempre y en todo el amor.

De toda la obra divina,

es el regalo mayor.

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