Poema del día

Dignidad justicia solidaridad

Alfonso Francia

 

Juan Luis entró al gran mercado

para comprar alimentos;

tras elegir a su gusto

lo que decidió llevar,

se dirigió al mostrador

donde pagó su pedido,

y en la puerta del local,

uno de seguridad

lo para y, con malos modos,

le dice que deje todo

y que lo va a registrar

pues había robado carne,

y lo iba a denunciar.

Pero Juan Luis humillado

era ilustre ciudadano

y supo reaccionar:

Pidió el libro de reclamos

donde describió al detalle

todo como había pasado.

Como era un buen ciudadano,

conocía sus derechos,

que debe salvaguardar.

Sabía que defendiendo

su derecho y dignidad,

defendía los de todos,

¡no se puede claudicar!

Con una lucha educada

todo se puede cambiar.

No hay buena ciudadanía

si no se aprende a luchar.

¡La dignidad y justicia

no se pueden negociar!

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