Poema del día

Tres tentaciones, tre

Trilogía ante la Cuaresma

La Cuaresma Cristiana es una riqueza para la persona, la Iglesia y la sociedad: la oración, meditación, penitencia, austeridad… son excelentes medios que no se compran en el Mercado. Presentamos una trilogía de poemas para pensar, dialogar…

 

3.-Tres tentaciones, tres

 

¡Ay, qué torpe es el diablo…!

¡Qué fallo tan garrafal!

¿Cómo te pide el milagro

de hacer de las piedras pan,

si tienes pan celestial

que te bajarán del cielo,

ángeles en un “pis pas”?

 

¿Cómo darte en propiedad,

todo aquello que se ve

desde la cima del monte:

“todo esto te daré,

si de rodillas me adoras”…?

Al decirte “te dare”,

que en latín es “Tibi-dabo”,

y el Tibidabo es el monte

el monte del que se ve

la muy bella Barcelona…

 

No sabe dónde se mete,

este aprendiz de diablo,

¡si no eres el propietaro,

no lo puedes ofrecer¡

¿No sabes que hay un “process”,

para saber si es de España,

de Cataluña o de quién…

Pero pensándolo bien,

tú quieres quitar a Cristo,

convertir todo en infierno,

para hacerte “ President”.

Tú te has creído muy listo

y no has previsto un “process”.

 

En la última tentación,

que era una buena ocasión,

más mediática y vistosa,

con un tono persuasivo,

te dijo con voz melosa,

que te tiraras del templo,

muy confiado, y sin miedo,

sin alas, paracaídas,

ni un seguro parapente,

y embobadita la gente,

entusiasta aplaudiría…

pues los ángeles del cielo

vendrían a recogerte.

¡Jajajaja, qué inocente,

Él, tan sabio y tan astuto…!

 

¡Serían “ ángeles suyos”,

porque los ángeles tuyos,

más fieles e inteligentes,

se morirían de risa,

ante el “Príncipe cornudo”,

y “rabón”…,ya en estampida.

Desde entonces corre el mundo

y nos va tentando a todos,

con tanta malicia y saña,

tanta astucia y tanta maña,

con mil trucos y mil modos…

¡No sé cómo ahora se apaña

para convencer que es oro,

lo que no es más que moralla,

y a la plata refinada

la convierte en vil chatarra.

 

Pero engañar, solo engaña,

a los que se creen muy listos,

a los soberbios y bobos.

 

Y la verdad, más verdad,

es que Tú nos das el pan,

sin ayunos y desiertos,

¡sin pedirlo nos lo das!,

y nos conviertes en dueños,

de toda tu propiedad,

de tus templos y tu reino,

no solo de “lo que vemos”,

como te ofreció Satán.

 

No nos tiramos del templo

para probar tu poder,

tu grandeza o tu bondad.

La tentación del“Cornudo”,

más astuta y actual,

es lograrnos convencer,

que Dios se encuentra en el templo,

y solo en el templo está.

Y siempre allí nos espera,

nunca nos ha de faltar,

y aunque todo se derrumbe,

su mano nos cogerá.

¡El templo es seguro bunker!

Toda la vida está allá…

el miércoles, la ceniza,

todos los domingos, misas,

durante el año, rosarios,

rezos, flores e incensarios,

morir…¡y enterrarse allí,

en un lindo columbario!

 

Cristo venció tentaciones,

tres tentaciones, tres,

y ahora nosotros con él,

venceremos muchas más…

Nos dice una y otra vez:

“Solo a Dios adorarás…

¡y en los hombres lo hallarás!”

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