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Los ciudadanos… ¿todos corruptos?

Alfonso Francia

http://www.alfonsofrancia.com

Es políticamente incorrecto decir que todos somos ciudadanos corruptos y que los
corruptos formamos a los políticos, jueces, abogados, policías, rectores, empresarios, deportistas, periodistas…corruptos. Si la raíz está dañada, todo el árbol estará dañado. Y si el árbol crece torcido, es muy difícil enderezarlo. Y si crece derecho, los vientos pueden doblegarlo.

Los dedcorrupcion02os están estropeados, “corrompidos”, cuando señalan sólo hacia arriba y enfrente, a los otros. He aprendido a poner mi dedo en mi ombligo antes de apuntar a nadie. Me miro al espejo yo, no miro a los otros con telescopio si están lejos o arriba, o con microscopio para ver los fallos de los cercanos. Aplico a esta situación aquel dicho oriental: “el idiota, cua
ndo el dedo señala la luna, mira el dedo”. El árbol de lo propio, impide ver el bosque social. Y el bosque muy a menudo obstaculiza el mirar a nuestro árbol que quizás está ya herido, carcomido. Es formidable usar mucho el endoscopio.

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni hay más sordo que el que no quiere oír. Y un ciego no puede guiar a otro ciego. Ni un corrupto puede sanear el ambiente donde ponga el pie. No es pecado, ni es señal de buen ciudadano confiar en los corruptos, es…sencillamente idiotez o una forma distinta de corrupción y de favorecer la corrupción.

Los de “arriba” suelen ignorar o aprovecharse de los que no ven, de los que no oyen, de los que no quieren ver y no quieren oír. Ni quieren pensar.

El que es ladrón roba lo que puede y donde puede. La ocasión hace al ladrón, y la gran ocasión hace al gran ladrón. Todos, dice la canción, queremos más, y más y más y mucho más…¿Hay límites en la codicia? ¿ Y en la maldad? ¿ y en la estupidez?

El mentiroso empieza mintiendo por miedo y acaba mintie
ndo por vicio, incluso llega a considerarlo inteligente, modélico…

El egoísta, el egocéntrico, el ególatra no ha madurado, se ha quedado en los primeros años de infancia. Más tarde llegará a escribir en las paredes de una Universidad: “Dios es ateo, no cree en mí”. Tirará por los suelos todo lo que le estorba o no le guste en su familia, escuela, iglesia o sociedad. Sabrá hacer ruido…con todo lo que rompe, pues no construye.

El flojo nació sin vida, pura masa de carne, colgado siempre de la teta de la madre, de la institución, de la iglesia, de la sociedad. “El que no llora no mama”, dice el refrán, y yo digo: ” el que sólo
mama…, sólo mama y mama siempre. Pero el flojo se hace también, sin esfuerzo, claro. Aprende solo, no necesita maestros, sólo necesita gente que lo tolere. Muy a menudo, el flojo se echa al borde del camino, se ríe del que pasa caminando y hasta puede ser que le pida limosna. Es aprovechado. Serán madres… ¡si encuentran vientres de alquiler!

Corruptos o corrompidos son los que eran buenos y se estropearon. El corrompido tiende a corromper, y más tarde o más temprano, corrompe. El no corrcorruptoompido, que quiere regenerar al corrompido, puede corromperse a su vez o muere en el intento, marginado quizás, o señalado como tonto. Son pocos, pero héroes, los que vencen la corrupción y los que luchan contra la corrupción.

Urge educar la conciencia, la corresponsabilidad, educarse en grupo exigente, en familia educadora…A partir de los 14 años ya es casi imposible, se logra poco. Cuando el tronco está verde se puede esperar…Cuando crece, a veces ya no le da tiempo a madurar porque se pudre antes.

La solución ante tanta podredumbre está en la educación de niños y jóvenes, pero ¿quién educa? Muchos adultos están ya corrompidos, o están ya acostumbrados a ver lo que ven, o se sienten incapaces de luchar, menos aún de vencer.

Persona o sociedad que ha perdido los valores humanos ya está corrompida, moribunda. La unción de enfermos sirve para la vida eterna, ya no arregla esta vida.

Muchos, incluso jóvenes, viven ya con respiración asistida, sólo queda el desenlace final. Todos nos merecen alguna lágrima, oración y recuerdo positivo, pero para la sociedad como tal, que no tiene corazón ni alma, muchas muertes son un alivio, un motivo de alegría.

Algunos han madurado pero después se han corrompido. Muchos no se pueden pudrir porque no han madurado. No pocos se han mantenido siempre niños o adolescente: maman, lloran, se les lleva, se les trae, se encaprichan…Verdes, verdes siempre, sin dar jamás frutos sociales. Son parásitos o chupones. adultos-niños, que nunca han madurado. A estos los manipulan con caramelos, amenazas o sanciones. El sabio, el poderoso, el prometedor, el listo, el guapo, el hablador, el simpático…los hipnotiza, idiotiza, domina y domestica…

El formar parte de los luchadores e indignados ante tanta corrupción no quiere decir que no sean también corruptos.

adulterioEs corrupto el que engaña a su mujer o marido, el vendedor injusto, el taxista que tima, el que no hace caso de las normas de circulación…

Es corrupto el profesor que no se prepara, el médico que no sigue formándose, el cura que se cierra y hace suya la Iglesia y mete a Dios en su bolsillo de la izquierda o la derecha…

Corruptos somos todos, en mayor o menor grado. Pero algunos corruptos podemos luchar aún contra la corrupción, otros ya no, porque la ven como astucia, como inevitable y hasta puede ser que como virtud.

¡Qué sabio fue Cristo cuando insistía más en la conversión del corazón que en la lucha contra la pobreza, porque sabía que un corazón convertido luchará contra la pobreza y luchará por los derechos de los otros, empezando por los más débiles!

A veces me pregunto si Cristo no debía haber cogido más veces el látigo ante tanta podredumbre a su lado más grave que vender cosas en el templo.

Contra tanta corrupción, urge educarse y educar, urge crear conciencia, urge sancionar y seguramente usar más el látigo.

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